Cuidados y limpieza
CUIDADO DE LA PIEL
La piel natural cambia con el uso y puede desarrollar pequeñas variaciones de tono y textura con el tiempo. Un cuidado regular ayudará a mantenerla flexible y en buenas condiciones.
Para la limpieza habitual, retira primero el polvo y la suciedad superficial con un paño suave y seco. Si necesita una limpieza adicional, utiliza un paño ligeramente húmedo y limpia suavemente, sin empapar la piel.
Para una limpieza más profunda, utiliza un producto específico para piel natural. Sigue siempre las instrucciones del fabricante y prueba primero en una zona poco visible, especialmente en pieles claras o de colores intensos.
De vez en cuando, aplica una pequeña cantidad de crema o acondicionador específico para piel para ayudar a mantenerla hidratada y flexible. Evita aplicar demasiado producto, ya que puede alterar el acabado o el color.
Después de limpiar, deja secar siempre al aire y a temperatura ambiente. No utilices secadores, radiadores ni otras fuentes directas de calor, ya que pueden resecar o deformar la piel.
Si los zapatos se mojan mucho, retira los cordones y deja que se sequen lentamente. Puedes colocar papel limpio y absorbente en el interior para ayudar a retirar la humedad y mantener la forma.
CUIDADO DEL ANTE
El ante y el serraje requieren un cuidado diferente al de la piel lisa. Su superficie es más delicada y puede marcarse con mayor facilidad, especialmente en colores claros.
Antes de limpiar, deja que cualquier barro o humedad se seque por completo. Después, utiliza un cepillo suave específico para ante o nobuk para retirar el polvo y recuperar la textura natural del material. Cepilla suavemente y sin ejercer demasiada presión, siguiendo la dirección de las fibras.
Para pequeñas marcas o roces, utiliza una goma específica para ante. Para manchas más persistentes, utiliza un limpiador específico para ante o nobuk y evita empapar el material.
Después de la limpieza, deja secar siempre al aire y lejos de fuentes directas de calor. Una vez seco, vuelve a cepillar suavemente para recuperar el acabado del ante.
Antes del primer uso y de forma periódica, puedes aplicar un spray protector adecuado para ante y nobuk para ayudar a proteger frente a la humedad y las manchas. Comprueba siempre que el producto sea compatible con el material y prueba primero en una zona poco visible, ya que algunos protectores pueden modificar ligeramente el tono.
CUIDADO DE TEJIDOS
Los tejidos pueden acumular polvo y suciedad con el uso, especialmente en colores claros. Una limpieza suave y localizada suele ser la mejor forma de mantenerlos en buenas condiciones sin alterar su textura o color.
Limpieza habitual
Retira primero los cordones y elimina el polvo y la suciedad superficial con un cepillo suave y seco. Presta especial atención a las costuras y a las zonas donde pueda acumularse suciedad.
Manchas y suciedad más persistente
Utiliza un paño suave o un cepillo de cerdas blandas ligeramente humedecido con agua y una pequeña cantidad de jabón neutro. Trabaja sobre la mancha con movimientos suaves, evitando frotar con fuerza o extender la suciedad al resto del tejido.
Retira después cualquier resto de jabón con un paño limpio ligeramente húmedo. Evita empapar el material, ya que muchas de nuestras zapatillas combinan tejidos con piel, serraje y otros materiales naturales que requieren cuidados diferentes.
Secado
Deja secar siempre de forma natural, a temperatura ambiente y en un lugar ventilado. No utilices secadores, radiadores ni otras fuentes directas de calor. Evita también dejarlos secar bajo sol intenso, especialmente en tejidos de color, ya que podría alterar el tono.
Si el interior se ha humedecido, puedes introducir papel limpio y absorbente para ayudar a retirar la humedad y conservar la forma. Sustitúyelo si se humedece demasiado.
Antes de utilizar cualquier producto
Comprueba que sea adecuado para el tipo de tejido y prueba primero en una pequeña zona poco visible. Algunos tejidos naturales o teñidos pueden presentar ligeras variaciones de color después de la limpieza.
MANTENER LA FORMA
Debido a su construcción flexible y al uso de materiales naturales, el calzado puede adaptarse y marcarse con el tiempo. Para ayudar a mantener su forma, recomendamos conservar el papel interior que viene con los zapatos y volver a colocarlo cuando no los estés usando.
Si se mojan, rellénalos suavemente con papel limpio y absorbente y déjalos secar al aire, lejos de fuentes directas de calor.
Nunca laves tus Dolfie en la lavadora ni los sumerjas completamente en agua. Utiliza siempre productos adecuados para cada material y, ante cualquier duda, prueba primero en una zona poco visible.