Una reflexión personal sobre la piel y la sostenibilidad
Desde hace muchos años sigo una alimentación vegana. Sin embargo, las colecciones de Dolfie incluyen calzado de piel, una contradicción sobre la que he reflexionado profundamente y por la que recibo preguntas con frecuencia.
Mi respuesta quizá no sea compartida por todo el mundo. Mientras siga existiendo la industria alimentaria, la piel seguirá siendo uno de sus subproductos. Las pieles que utilizamos en Dolfie proceden de este origen y elegimos trabajar con ellas por su calidad, su resistencia y su capacidad para durar durante años.
Muchas alternativas presentadas como pieles vegetales se elaboran a partir de manzana, uva, cactus, maíz u otros ingredientes de origen vegetal. Son innovaciones interesantes, pero algunas necesitan componentes sintéticos, como el poliuretano, para conseguir la resistencia y flexibilidad necesarias. Por eso, que un material tenga origen vegetal no significa necesariamente que esté libre de plástico o que su impacto ambiental sea menor.
Esto no significa que rechacemos las alternativas a la piel. En Dolfie seguimos investigando materiales de origen natural y reciclado que puedan ofrecer la calidad, funcionalidad y durabilidad que buscamos.
Nuestro proyecto Save the Ocean nació de esa investigación, utilizando un tejido elaborado con plástico recuperado para darle una nueva utilidad a un residuo existente.
Para nosotros, la sostenibilidad no consiste en elegir una etiqueta. Consiste en comprender de dónde procede cada material, cómo está fabricado, cuánto puede durar y qué sucede con él al final de su vida útil.
Seguimos aprendiendo y buscando alternativas mejores, aunque todavía no exista una solución perfecta.
– Bárbara de Assis, Co-founder of Dolfie